Una hemorragia interna seguida de un paro cardíaco. Así
murió Salvador “Toti” Ciliberto, a los 63 años. La noticia fue confirmada a
Teleshow por su amigo y compañero de escenarios, Larry de Clay, con quien
compartió risas, rutinas y noches interminables desde los años gloriosos de
VideoMatch. Se fue un comediante, un hombre de fe, un sobreviviente.
En diálogo con medios capitalinos, Larry expresó la mezcla
de sorpresa y dolor que aún lo atraviesa: “Hace un día y medio que estamos con
mi mujer con eso de que lo habían internado, y hablando con su actual pareja y
con el hijo”.
El humorista se encontraba de viaje cuando recibió la
confirmación del fallecimiento. “Sé que había tenido un problema intestinal
hace 3 o 4 meses, y nos enteramos que se descompensó y debieron internarlo.
Ayer a la tarde estaba mejor, pero en la madrugada entró en paro”.
Fue una muerte silenciosa, pero no anónima. La televisión
argentina pierde una de sus caras más queridas, esa que durante los años
noventa supo ser sinónimo de carcajada popular. Pero también parte de una
generación que aprendió, a los golpes, que el aplauso no siempre cura y que el
camino de regreso del abismo también puede contarse con humor.