No es la primera vez que ocurre, pero lamentablemente, la frecuencia ha ido en aumento. Solo en marzo, y según pudo saber la redacción de BHInfo, en dos ocasiones atacaron brutalmente a equipos médicos que han ido a brindar asistencia tras llamados de auxilio.
En esta ocasión, y tal cual confirmaron desde el
destacamento Patagonia, en donde hace casi una semana investigan los hechos, un
equipo de salud fue salvajemente violentado en la noche del jueves.
Según figura en la denuncia que allí consta, una ambulancia
del Sistema Integrado de Emergencias Pre Hospitalario se dirigió a calle Carlos
Leuman al 1300, convocada por la central del 107.
En principio se trataba de un hombre con una importante
herida en su mano, pero cuando arribaron la situación era muy distinta.
Tal cual ratificó personal policial que también se hizo
presente en la escena, tanto Rubén Oscar Yagüe como el resto de su familia
estaba sumamente alterado, y lejos de dejarse curar, comenzó a agredir e
insultar al personal.
Con sus cercanos también tomando partido, sin calmarlo y por
el contrario sumándose a la agresión, con palos y cuchillos, los profesionales quisieron refugiarse en
su vehículo de traslado, pero ni así frenaron, al punto de que fueron corridos
durante una cuadra.
Los atacantes destrozaron el vehículo, lastimaron al
personal de salud, se robaron elementos de trabajo y también hicieron
retroceder al único patrullero que se hizo presente, el cual en ningún momento
buscó repeler el ataque.
Con heridas visibles que requirieron atención, los
servidores públicos se acercaron hasta el Destacamento Patagonia a radicar la
denuncia, pero tras esto nada paso.
La desidia fue tal que en menos de 24 horas el violento
joven de 25 años volvió a hacer de las suyas, ya que se apersonó en el
domicilio de su ex, en calle Fragata Sarmiento al 2100, y arma en mano, sin
importarle que dentro estuviese su hijo, comenzó a balear el frente del hogar.
A esa acción, según le contó un familiar directo de la
víctima a la redacción de BHInfo, la justicia tan solo la contestó con una
orden de restricción de acercamiento. Nada más.
Hoy, en esta Bahía Blanca tierra de nadie, Yagüe sigue libre
y eso pareciera que no importa.