Un reciente estudio ha puesto nuevamente el foco en la
relación entre la dieta y la longevidad, afirmando que el desayuno, considerado
por muchos como la comida más importante del día, desempeña un papel crucial en
una vida prolongada.
La mayoría de los centenarios estudiados en esta
investigación integran un mismo alimento en su desayuno: la avena, un
ingrediente que podría ser clave no solo para la salud general sino también
para el bienestar intestinal, debido a su composición nutricional única.
Dicho estudio, que fue publicado en el American Journal of
Lifestyle Medicine, resalta los hábitos alimenticios de personas longevas. Un
ejemplo destacado fue el de Marge Jetton una mujer de 105 años, cuya rutina
incluye avena cocida a fuego lento acompañada de nueces, dátiles, leche de soja
y un vaso de jugo de ciruelas pasas.
Según el análisis de este grupo de expertos, la avena se
presenta como “la reina de la primera comida del día”, por encima de otros
alimentos comunes de desayuno como el yogur, los huevos o incluso las tostadas,
aunque sean de masa madre integral.