Cuando los niños saltan, rara vez parece trabajo. Hay algo
lúdico, casi primitivo, en el impulso de lanzarse hacia delante a través del
espacio, con el cuerpo levitando brevemente con cada zancada. Y sin embargo,
como adultos, muchos de nosotros lo dejamos.
Pero saltar ha entrado en la conversación de las redes
sociales, en parte gracias a un reciente episodio del pódcast de Andrew
Huberman, durante el cual el entrenador de atletismo Stuart McMillan promocionó
la actividad como una forma de ejercicio ignorada por atletas de todos los
niveles.
”Cuando saltas, pones a prueba casi todos los músculos del
cuerpo”, comentó Winfrey-Kovell, destacando el propósito integral del salto en
el entrenamiento físico.
El entusiasmo es merecido, dijeron expertos en entrenamiento
físico a New York Times. El movimiento, que es una forma de entrenamiento
pliométrico y consiste básicamente en dar un paso y un salto en repetición,
puede ayudar a desarrollar potencia, agilidad y velocidad, y a mejorar la
coordinación, el equilibrio y la movilidad.
Una práctica llena de potencia y movilidad puede ser la
clave para mejorar el rendimiento físico de manera divertida. A continuación te
explicamos cómo hacer que saltar funcione para vos.
En la infancia, saltar es una parte clave del desarrollo
motor. Te ayuda a desarrollar la potencia y la coordinación necesarias para
correr, y a ser consciente de dónde está tu cuerpo en el espacio, lo que se
conoce como propiocepción, dijo Mary Winfrey-Kovell, profesora titular de
ciencias del ejercicio en la Universidad Estatal Ball.
Como adulto, puedes beneficiarte de volver a estos
fundamentos, dijo. “Cuando saltas, pones a prueba casi todos los músculos del
cuerpo”, añadió, sobre todo si mueves los brazos, y entrenas al cerebro para
que reaccione con mayor rapidez.
Saltar también puede mejorar el equilibrio y la estabilidad,
ya que requiere saltar sobre una pierna cada vez, dijo Grayson Wickham,
fisioterapeuta de Nueva York y fundador de la aplicación de estiramientos y
movilidad Movement Vault.
”Cuando estás sobre una pierna, tu cuerpo quiere como
derrumbarse”, dijo, así que recurre a los músculos del tronco, los glúteos, las
caderas y las piernas para mantenerte erguido, estabilizando y fortaleciendo
estos músculos en el proceso.