El mal aliento, conocido médicamente como halitosis, afecta
a casi el 30% de la población mundial y puede tener un impacto significativo en
la vida social y emocional de quienes lo padecen.
Según informó Medical Xpress, más del 85% de los casos de
halitosis tienen su origen en problemas bucales, como la acumulación de
bacterias en la lengua y una higiene oral deficiente. Este problema, que no
discrimina por edad, puede afectar incluso a niños, generando inseguridad y
afectando la autoestima.
De acuerdo con Nicola West, secretaria general de la
Federación Europea de Periodontología (EFP), el mal aliento no solo es un
inconveniente social, sino que también puede ser un indicador de problemas de
salud bucal más graves, como la gingivitis o la enfermedad periodontal.
En muchos casos, las personas no son conscientes de su
propio mal aliento hasta que alguien cercano se lo menciona, lo que puede
agravar las consecuencias psicológicas y sociales de esta condición.
El medio Medical Xpress detalló que el mal aliento se produce
principalmente por la descomposición de restos de comida en la boca, un proceso
llevado a cabo por bacterias que generan gases con compuestos de azufre,
responsables del olor desagradable.
Este ambiente se ve favorecido por las condiciones naturales de la boca, como su humedad y la temperatura corporal promedio de 37°C. Además, los residuos de proteínas que se acumulan en los dientes también contribuyen al problema.