La especialista y veterinaria Ana Monardes, de Gabrica, indica que "para felinos y caninos se recomienda la misma frecuencia, cada 6 meses es lo aconsejable para ambas especies y que se les realicé su control preventivo. Si tienes un cachorro, ya sea gato o perro, lo primero es que el médico veterinario realice un control sano, donde se tomarán sus constantes fisiológicas, peso, condición corporal, etc., y luego comenzar con el calendario de vacunación hasta completarlo. Lo ideal es ir cada 6 meses para realizar un chequeo completo: exámenes de sangre, retrovirales, placas radiográficas y refuerzo de sus vacunas (las que se colocan anualmente), para cerciorarse que la mascota se encuentre sana. En el caso que tengamos una mascota saludable y sin patologías, si cursa alguna enfermedad lo recomendado para visitar al veterinario sería cada 3 meses, si se encuentra estable".
Ser un tutor
significa ser consciente de la importancia del veterinario como profesional de
la salud de nuestros perros o gatos, y como tal, es quien nos ayudará a
prevenir, diagnosticar y curar los trastornos de los más peludos de la casa.
Por tanto, las visitas deben ser constantes en todo periodo de vida.